Avril aurora, directora de Cornisa

Entrevista a Avril Aurora: Teatro, humor negro y el estreno de “Cornisa”

Después de integrar el elenco de La Ola, la película de Sebastián Lelio galardonada en el Festival de Cannes, lo natural era pensar que Avril Aurora –tras interpretar a Luna– seguiría construyendo y puliendo de inmediato una carrera frente a las cámaras. Pero mientras el cine le enseñaba la precisión y masividad de un set de rodaje, el llamado del teatro y el arte tras bambalinas captaron la visión creativa de Avril.

Hasta entonces, la poesía había sido el lugar donde habitaba su voz. Por otro lado, la dramaturgia era un lenguaje desconocido. En medio de los sets de grabación, Avril se intrigó por el guión de una obra. Fue en un taller online impartido por la poeta y dramaturga Leyla Selman donde su voz encontró una nueva forma de expresión. Las escenas que escribía como ejercicios empezaron a reclamar continuidad, los fragmentos eran el inicio de una obra propia. 

Así nació Cornisa, su primera obra que tomó más de un año de proceso creativo y de producción, antes de ser seleccionada para formar parte de la cartelera de Teatro del Puente. La trama sigue a Manuela –interpretada por Ximena Carrera– y a sus tres hijas en los momentos previos a un violento incidente que les cambia la vida para siempre. El montaje no está armado como un relato lineal, sino como una colección de recuerdos fragmentados que buscan reconstruirla.

Por Aielet Herrera Isla

P: ¿Cómo van los preparativos para el estreno de “Cornisa”? 

R: Vamos muy bien y también con la venta de entradas, además la gente está compartiendo mucho el contenido de redes sociales que planeamos entonces estamos muy contentos muy listos para estrenar la obra.

P: Tienen una presencia entretenida y distinta en redes sociales, ¿cómo esto les ha permitido conectar con la gente? 

R: La verdad es que las redes sociales las estamos haciendo con Francisca Celis, una de las actrices de la obra que tiene experiencia editando videos, y también con Álvaro, productor de Cornisa. Salimos a preguntarle a la gente en la calle porque creemos que el afiche, el trabajo gráfico que ha hecho nuestra diseñadora Victoria Figueroa, ha sido tan lindo que ha llamado la atención. (…) En el afiche se nos ocurrió un perro como la imagen logotípica de la obra, es tan hermético en términos de significado, que  dije, “Bueno, puede ser entretenido, ¿qué es lo que piensa la gente con este cartel que parece no tener tanto que ver con la trama de la obra?”. 

P:  Para hablar de tu trayectoria, actuaste en La Ola, una película con una gran producción, dirección y montaje, a raíz de esta experiencia tuviste ¿qué aprendizajes o qué descubrimientos pudiste integrar al momento de escribir y dirigir Cornisa?

R: La experiencia de La Ola fue radicalmente distinta al escribir y al dirigir porque para mí la actuación audiovisual se ha sentido muy distinta a lo que es la dirección o el escribir. En La Ola aprendí lo importante que es la confianza en un equipo. Creo que Sebastián Lelio me inspiró muchísima confianza como director, lo cual para mí como actriz fue muy tranquilizador, sobre todo desde la posición de la actriz que es muy vulnerable.

La dirección también me pareció un espacio muy vulnerable porque está muy expuesto.

Todo lo que uno muestra es de uno, sobre todo en esta experiencia de Cornisa donde está mi texto. (…) De esa experiencia lo que más me llevo y más rescato es que yo he tratado de aplicar eso en mi trabajo como directora, de generar ese espacio de confianza en mi elenco, en las actrices y en el actor porque desde mi experiencia en la película, sentí que eso es una pieza fundamental para el desarrollo de mi trabajo. 

P: ¿Qué te llevó a la idea de Cornisa a la dramaturgia? 

R: Yo escribo poesía y nunca había escrito dramaturgia y después de La Ola quedé con muchas ganas de explorar el mundo del guión y se abrió un taller online de Leyla Selman, una dramaturga que yo encuentro muy buena y que me gusta mucho su trabajo y poesía.

A través de los ejercicios que eran escribir constantemente empezaron a aparecer distintas escenas, hasta que de repente, sin darme cuenta, cada escena distinta podía ser conectada con la otra, y dije, “Bueno, las voy a conectar.”. Básicamente salió a partir de la exploración dramatúrgica. 

P: Manuela nunca aparece como una identidad completamente cerrada, sino que existe a través de las memorias de quienes la rodean. ¿Cómo trabajaron con el elenco para que cada actriz construyera una versión distinta de esa misma mujer sin perder la unidad del personaje?

R:  Primero empezamos planteándonos que cada recuerdo, cada experiencia familiar en la vida en general es particular, única e individual. Entonces, nos enfocamos mucho en que cada una tuviese una experiencia y una forma distinta de mirar a su madre Manuela. Fuimos trabajando mucho con esa dualidad, con esa abstracción también que tienen los personajes maternos porque una madre no es solo una cosa. Una persona con la que uno se relaciona jamás es una cosa, siempre va a tener versiones distintas.

(…) Me encanta esa frase que es super cliché, “que existe tantas realidades como personas”, Y sí, pues a mí me parece muy interesante que una sola persona pueda convivir en tantas realidades distintas por la cantidad de personas con las que se relacionan, y en ese sentido, era muy importante que cada hija fuese la representación vivida de una experiencia materna radicalmente distinta. Era muy importante que nosotras con solo ver a las hijas dijéramos, “Ah, pero esta chica fue criada por otra persona“. Primero a las hijas, y a partir de las diferencias, construimos a Manuela.

Y por otra parte, Ximena Carrera que es una actriz fenomenal que encarna a Manuela, también se ha encargado de crear un personaje que no es blanco ni negro, muy complejo, y ella con su talento logra generar esa sensación de alguien que oscila entre varios puntos distintos, De alguien que no que no es solamente de una manera y que justamente eso es lo interesante. Gracias a Ximena nosotras podemos ver la cantidad de capas que tiene Manuela más allá de como madre. 

P: Hablar de la maternidad implica poner en tensión uno de los pilares de nuestra sociedad, pero eliges hacerlo desde el humor negro y no desde el drama. ¿Qué te ofrece el humor que quizás el drama no alcanza?

R: Para empezar soy muy fan del humor negro, creo que es el lenguaje que vive y que escojo en mi vida cotidiana. Me gusta ver el humor negro en la vida de mis amigos. Es el lenguaje con el que más me siento cómoda, el que más disfruto y sobre todo el que se siente más íntimo para mi. El humor negro genera justamente lo que hablo de Manuela, que las cosas no son una sola cosa, algo puede ser profundamente aterrador, profundamente triste y al mismo tiempo hilarante, e incluso al mismo tiempo dulce y amable. Entonces, me parece que esa contradicción de las cosas es interesante.

Nosotros como humanos vivimos la vida repleta de contradicciones, es decir, ¿quien no se ha reído de sus traumas en algún momento? Esa es una habilidad que tenemos los seres humanos, podemos complejizar las experiencias a través de las contradicciones. Entonces, en ese sentido, el humor negro me parecía la manera más orgánica, para trabajar algo que una temática que es súper compleja y súper dramática. (…) Si una temática es profunda o compleja, abordarla desde el drama, no sé si aporta alguna perspectiva nueva a algo que ya es dramático, mientras que el humor puede explorar con los límites en lo que uno siente, es decir “esto es terrible, me puedo reír”, o “esto que pasa me da mucha pena, ¿por qué me estoy riendo?” o tal vez no me estoy riendo y simplemente me genera una sensación extraña y discordante, y creo que eso puede ser interesante. 

P: Tu dramaturgia se construye a partir de fragmentos, recuerdos y escenas. ¿Fue una estructura que apareció desde el inicio o la encontraste durante el proceso de escritura?

R: Creo que lo hice así desde el inicio. Como te decía, Cornisa se genera gracias a distintas escenas que escribí en el taller de Leyla Selman y personalmente, siempre me ha parecido muy interesante el trabajo detectivesco cuando uno es espectador, es decir, Por ejemplo, Amores perros o Babel, que son películas que me gustan mucho y que son fragmentos, como si pusiéramos una lupa en un momento de la vida de alguien y a través de eso tuviésemos que inventarnos el resto de su vida sin que nos lo cuenten. Eso a mí siempre me ha parecido interesante y creo que lo fragmentario resume ese tipo de forma de observar y de contar historias.

 

P: ¿Crees que Cornisa define tu estilo como escritora y directora?

R: Como directora yo creo que sí, porque gracias a Cornisa yo encontré una metodología de trabajo muy linda, bella, cómoda y amable en la que se ha generado una dinámica de mucho amor, cariño y respeto con este elenco. Entonces, como directora, yo creo que sí. He establecido cierta metodología de trabajo con actrices y actores que me gustaría continuar replicando. Más como escritora no lo sé porque me considero una persona muy curiosa y muy flexible también. Entonces, no puedo decir que en el futuro yo quiera seguir escribiendo de manera fragmentaria o que quiera ahondar en el performance o en la poesía dentro de las obras de teatro. Son ideas que siempre me surgen. Incluso en estos momentos  trabajando en Cornisa, de repente pienso en otras obras que me gustaría hacer y no se parecen entre sí. Lo que sí creo es que el humor va a ser una constante porque es la manera que me gusta a mí ver el mundo. Creo que tal vez el humor negro siempre será una constante. 

Información de la obra

Reseña:

De forma fragmentaria, se explora la vida de 4 mujeres, en los momentos previos y posteriores a que un incidente violento irrumpa en sus vidas de forma irreversible. Un funeral, una primera cita a escondidas, un día de trekking que parece no tener nada en particular, el primer amor, la última llamada. Momentos íntimos que componen una vida. A partir de las visiones, memorias y de los vínculos individuales de estas hijas con su madre, se va construyendo a esta mujer, Manuela, nuestra protagonista, a quien cual rompecabezas y con fragmentos rotos, construimos con escenas borrosas de su pasado y momentos inciertos de su devenir. Con humor negro y sátira, la obra ahonda en la complejidad que se encuentra dentro de las profundidades inabarcables de las dinámicas familiares, sus dolores y rencores, su locura y su ternura, con diálogos crudos, honestos y tal vez incorrectos, busca encontrar la compasión y el amor en el camino del luto y la pérdida.

Temporada: 8 a 23 de agosto | 19:00 hrs. | Teatro del Puente

Duración: 90 minutos

Restricción etaria: +14 años

ENTRADAS AQUÍ

Ficha artística

Dirección y dramaturgia: Avril Aurora

Elenco:

Ana Burgos

Vicente González

Francisca Celis

Laura Vila Carrera

Ximena Carrera

Diseño de vestuario: Ana Burgos

Diseño de iluminación: Rocío Perez

Diseño gráfico: Victoria Figueroa

Producción: Álvaro Cisternas